La mayoría de vosotros conocéis cual es el famoso slogan y filosofía de Google: “Don’t be evil” (no seas malvado), para hacer referencia a uno de los 10 puntos de las conclusiones del plan corporativo “You can make money without doing evil” haciendo referencia a como las grandes empresas de desarrollo de software se aprovechan de los usuarios ofreciendo productos de software de no muy buena calidad y que sin embargo su buena comercialización y estrategia de ventas las coloca en los ordenadores de la mayoría de la gente, entre otros aspectos.
Desde la creación de Google hasta los últimos años, se podría decir que Google ha seguido estas directrices de forma más o menos correcta, y se ha convirtió en una referencia a seguir por el grado de objetividad de sus acciones. Realmente por lo que a mi respecta (pese a ser un fan de Apple) Google ha sido para mi una “Love Mark” y que todavía aprecio y admiro. No obstante, está claro que algo está cambiando en la empresa líder de las búsquedas. Hace unos años Google empezó con priorizar sus productos en las búsquedas (véase Google Images, Google Maps, YouTube, etc). Ahora que parece que Google empieza a perder poder en la red de la mano de las redes sociales (Facebook y Twitter mayoritariamente que son los mayores rebeldes ante el Imperio) está empezando a confirmar unos cambios que benefician a Google+ y a Adwords (como por ejemplo penalizar a las webs con mucha publicidad, la que no es suya, claro) que hacen dudar sobre las buenas prácticas de la compañía ante esa filosofía. La Guerra por el poder de internet está servida.

El Imperio de Google, con perspectiva.
Como continuación a la primera parte del post del 

Cómo continuación al post anterior, 






